Cómo afrontar el miedo a cambiar de ciudad

Cómo afrontar el miedo a cambiar de ciudad

Miedo a cambiar de ciudad

El miedo a cambiar de ciudad es algo muy frecuente, ya que implica romper con una rutina establecida y despedirnos de sitios y personas que forman parte de nuestra vida. Sin embargo, hay momentos en los que el cambio puede ser tan necesario como obligatorio y en ese caso no queda más remedio que hacer frente a nuestros temores para seguir adelante.

Por qué tienes miedo a cambiar de ciudad

El miedo irracional a cambiarse de casa o de ciudad se conoce como tropofobia. Es un trastorno relacionado con la ansiedad, y las personas que lo padecen pueden sufrir una serie de síntomas físicos y emocionales de diversa gravedad. Sin embargo, sin llegar al extremo de la tropofobia, todo el mundo puede experimentar miedo e inquietud ante la idea de mudarse a otra ciudad. Es un miedo perfectamente normal, que incluso puede ser adaptativo y brindar la energía necesaria para hacer el cambio y para afrontar el nuevo reto.

Lo desconocido siempre genera algo de miedo, especialmente cuando sabemos que vamos a tener que empezar de cero en otro lugar. Implica tener que decir adiós a todo lo que hemos construido en un lugar que ya nos es familiar, para construir de nuevo en otro sitio diferente.

A esto se une el temor a estar tomando una decisión equivocada, el estrés de empezar en un nuevo trabajo o el miedo a que la situación pueda llegar a superarnos. Por no hablar de la tensión que produce una mudanza en sí misma, desde el punto de vista logístico.

Consejos para afrontar esta situación y mudarte

Para no tener miedo a los cambios es fundamental tener una mentalidad positiva. Cualquier cambio puede traer cosas muy buenas, muchas de las cuales jamás llegan si nos quedamos estancados en nuestra zona de confort.

También hay que valorar la valentía, que está ahí, aunque conviva con el miedo. Estamos a punto de dar un paso crucial y de ponernos a prueba a nosotros mismos y eso requiere valor. Pero, además, una vez tomada la decisión de cambiarse de casa, podemos seguir algunos consejos.

Limpiar

Mudarse es una gran oportunidad para deshacernos de lo que no nos sirve o no utilizamos. A veces, las cosas materiales que acumulamos son un reflejo de nuestras cargas emocionales. Podemos tomarnos este ritual de limpieza como una metáfora aplicada nuestra vida en general y al hecho de empezar de nuevo, más ligeros de equipaje.

Familiarizarse

Si existe la posibilidad de ello, es buena idea visitar la nueva zona para ir conociendo el lugar donde vamos a vivir. Pasear por el barrio para ver qué ambiente tiene a distintas horas del día, conocer los lugares clave, saber dónde están los supermercados y los comercios importantes, todo ello puede ayudar mucho a reducir el estrés del cambio.

Sin prisas

Para afrontar el miedo a cambiar de ciudad y hacer que la mudanza sea menos estresante, hay que ponerse un plazo razonable (varios meses de antelación). Así, se pueden ir realizando los trámites necesarios con cierta calma, a la vez que nuestra mente va asimilando la idea del cambio que se avecina.

Delegar

El miedo al cambio es una carga que se puede aliviar si nos quitamos de la cabeza todo el ajetreo de la mudanza puede ser una gran ayuda para comenzar con el mejor pie. En Horizont Atlantic podemos encargarnos de tareas como la organización, el embalaje, el transporte y el posterior desembalaje en la ciudad de destino.

Resumiendo, si estás a punto de afrontar una mudanza y tienes miedo a cambiar de ciudad, acepta que es algo normal, tómate tu tiempo y pide ayuda para que todo sea más sencillo.

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